lunes, 23 de noviembre de 2009

Ecos de una ciberguerra que se desplazó a America Latina y Brasil fue el blanco

Brasil al minuto de ser bautizado como potencia, recibe en reconocimiento a sus méritos logrados, un ciber ataque que paralizó la planta hidroeléctrica de Itapú, produciendo un apagón que interrumpió la producción y los servicios en 800 ciudades, de 18 de los 26 estados de Brasil y de gran parte del Paraguay.

El ciber ataque contra el sistema de producción eléctrica de Brasil, debe reconocerse por sus alcances e impacto político económico, al no solo afectar al gigante hidroeléctrico de Itapú, toda vez que paralizó a las dos centrales nucleares brasileñas, identificadas como Angra I y Angra II.

La imagen de Brasil como potencia emergente, capaz de mediar con los Estados Unidos el repliegue del golpe militar norteamericano en Honduras; su presencia protagónica en la integración sudamericana; así como en los foros de impulso a un mundo multipolar, pretende demeritarse y ponerse en entredicho, con la sola construcción mediática de un ataque de hackers solitarios, capaces de vulnerar y echar abajo los mecanismos de seguridad de sus sistema de producción y distribución eléctrica.

El impacto sociopolítico de este ciber ataque, pretende liquidar la capacidad de Brasil de desenvolver una política de potencia y sus capacidades como gigante agroindustrial. Hacer posible el regreso a un gobierno de derecha, dirigido a dinamitar a UNASUR, y favorable a los designios militares del Pentágono.

Darle vuelos a una campaña internacional contra la realización de la Olimpiada en Brasil, cuyo beneficiario aparente sería Obama pero con dedicatoria para la corona española y el levantar al neofranquista Partido Popular, PP. La CiberWar lograría su objetivo de acabar con la realidad del sueño juarista-bolivariano, como alternativa de desarrollo progresista..

Las descargas atmosféricas, tormenta y rayos, señalados en principio por el Ministro de Minas y Energía, Edison Lobao, han sido rechazados por expertos, como los causantes de haber paralizado el sistema de distribución de la empresa pública de electricidad Furnas, que afectó a 60 millones de usuarios.
Otro motivo es la atribuida a la falta de inversiones. Señalamiento proveniente de la oposición política a Lula y dirigida en contra de la Ministra de la Presidencia, Dilma Rousseff, quien tenía la responsabilidad de planificar las inversiones en el sector, como Ministra de Minas y Energía. No sobra decir que Rousseff es precandidata a suceder a Lula, tiene su cercanía y apoyo.

El presidente Lula en últimas declaraciones descarta el sabotaje contra Itapú, argumentando, “quién quiere sabotear a Brasil, en este momento tan bonito”
Las primeras líneas escritas por los medios internacionales, en torno al mega apagón brasileño, señalan a un ciberataque como el responsable, considerando que un reporte de la CIA recordó que Brasil sufrió dos apagones por piratas informáticos.

Este señalamiento es parte de una campaña de desinformación, uno de los instrumentos favoritos de la Ciber War, señalar a piratas informáticos como los responsables.
Para tener una mayor claridad del tema debemos ubicarnos en el papel que juega la seguridad cibernética, para blindar las redes informáticas, públicas y privadas de los Estados.

Toda vez que la infraestructura digital es lo que permite impulsar el desarrollo de una economía, proteger la seguridad nacional y que el gobierno obtenga los resultados deseados por la mayoría.

Blindar las redes cibernéticas parecería ocioso en tiempos de apertura de la información que libremente circula por la Internet. La seguridad informática, implica protegerla contra empleados, crimen organizado, espías industriales y servicios extranjeros de inteligencia.

La seguridad informática proporciona redes seguras para operar complejas instalaciones industriales, públicas y privadas, que suministran servicios vitales, así como sistemas militares y de defensa, que bajo los nuevos esquemas de la CIBERWAR, son objeto de constantes ataques.

El presidente norteamericano, Barack Obama, reconoce que “La prosperidad económica de Estados Unidos en el siglo XXI, dependerá de la seguridad cibernética, ésta es una materia de seguridad pública y de seguridad nacional’.

Con este propósito, Obama creó la Coordinación de Seguridad Cibernética, con el objetivo de blindar las redes informáticas públicas y privadas de su país. Obama, conceptualiza a la infraestructura digital, como un bien nacional estratégico. Proteger este bien, es una prioridad de seguridad nacional, dice.

A continuación el gobierno de Obama puso en marcha en el Pentágono, un nuevo ejercito ciberespacial, cibercomando, para garantizar la seguridad informática de las redes de computadoras del gobierno y proteger las transacciones de las bolsas de valores, bancarias y los vuelos de las aerolíneas.

El recién creado Comando del Ciberespacio, esta a cargo de la Agencia de Seguridad Nacional NSA, entró en operaciones en octubre de 2008, con un presupuesto para su primer año de 2,000 millones de dólares.

En este terreno estamos hablando de guerra informática, un instrumento estratégico de carácter geopolítico para defender, recuperar y obtener una posición geopolítica y geoestratégica favorable a sus intereses.

La instrumentación de una política de ciberseguridad, permite al gobierno de los Estados Unidos incorporar a sus arsenal militar, la intervención de los servidores y el espionaje de la red, la compra de mercenarios cibernéticos, el asalto a las legislaciones para criminalizar a los ciudadanos en nombre de la guerra contra el terrorismo, la torcedura de brazo de las compañías de telecomunicaciones y el lanzamiento de la bomba electrónica, que inhabilita todos los sistemas electrónicos de una sola vez, como lo hizo Bush contra Irak en 2003.

En el terreno de ciber guerra, lo comentábamos la semana pasada, la CIA acaba de adquirir “Visible Technologies”, un negocio dedicado a monitorear los medios y redes sociales que le permite vigilar cada día, más de medio millón de sitios en Internet, revisa más de un millón de conversaciones, foros y posts en diferentes blogs, foros en línea, Flickr, YouTube, Twitter y Amazon.

El gigantesco apagón de Brasil se dio simultáneamente, a las movilizaciones convocadas por el SME en contra del decreto de extinción de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro. El hilo conductor, entre el apagón y la gigantesca marcha de electricistas y sus aliados, son los intereses extranjeros que presionan sobre el futuro energético y el desarrollo de las redes de fibra óptica para los servicios electrónicos, en América del Sur y México.

En ninguno de los dos casos es un accidente, ni su vinculación una casualidad. La lucha es la misma, la defensa del futuro de los sudamericanos y los mexicanos pasa por los cables de energía eléctrica y de la Internet. Urge una política de ciber seguridad para proteger nuestros sistemas y no nos dejen a oscuras, en el atraso y en las nuevas formas de subordinación al capital y dominio de las corporaciones mundiales.

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