
El presidente Alan García ha sacrificado a su ex premier Jorge del Castillo porque quiere afirmarse como único jefe de la derecha, dice en esta entrevista el ex ministro y analista político Nicolás Lynch. Señala también que el poder económico tiene sus favoritos en Lourdes Flores y Alejandro Toledo.
-¿Cómo podemos definir este momento?, tiempos en el que donde ponemos el dedo, salta la pus…
-Hay una aguda crisis en las alturas, que no parece encontrar una solución inmediata y que ha obligado a Alan García, hasta donde parece, a entregar la cabeza de Jorge del Castillo.
-¿Es lo que ha pasado?
-Hasta donde llegan los indicios actuales. No tenemos ninguna evidencia definitiva. Ojalá que la investigación policial y judicial pueda dar cuenta de las evidencias, pero da la impresión que a eso apunta.
-¿Qué gana el presidente García al sacrificar a Del Castillo?
-García en este momento quiere afirmarse como el jefe de la derecha y tiene como objetivo inmediato controlar los próximos procesos electorales, tanto el del 3 octubre del 2010 (municipales y regionales), como el de abril del 2011 (presidenciales). Con eso a la vista, busca afirmarse como el líder del bloque de derecha, el bloque continuista del modelo neoliberal y para eso no se detiene en su afán controlar los tres poderes del Estado y consolidar la relación malsana que existe en este país entre economía y política.
-¿No es exagerado entonces decir que habrá fraude en el 2011?
-Definitivamente, hay fraude a la vista, García lo ha anunciado además. No es que estemos especulando. El pez por la boca muere. Él dijo que no puede definir quién será el presidente, pero sí puede impedir que lo sea quien él no quiera. Eso indica una estrategia de su parte para controlar los resultados del proceso y burlar la voluntad popular.
-¿Cómo evolucionará en el tiempo esta estrategia?
-Es difícil saberlo con exactitud porque nos movemos en el reino de las sombras, no en el de la luz pública, en el cual tenemos varios elementos perversos: primero, un servicio de inteligencia paralelo a los del Estado, que al parecer daba servicios públicos y privados como era BTR (Business Track); tenemos ministros que son enlodados, ahora ex ministros; tenemos un presidente de la República que no sabe cómo tomar distancia de los problemas y empezamos a saber que también está involucrado en este tipo de negocios, aunque no sabemos hasta dónde y de qué manera. Y por otro lado tenemos todo un pelotón de candidatos que defienden el modelo y que se disputan ser el candidato escogido. Hasta hace poco creímos que el que escogía era García, pero algunos movimientos nos hacen ver que la derecha económica tendría otras preferencias.
-Además de Keiko, ¿quiénes están en este pelotón?
-Están Keiko, Toledo, Castañeda, PPK, hasta hace poco estaba Del Castillo, todos ellos son intercambiables. Cualquiera de ellos que llegue al poder va a hacer cosas similares, básicamente lo mismo. Escuchemos al más gritón, Alejandro Toledo, ¿ha planteado algún problema de fondo? Ninguno más allá de su afán de querer ser presidente. El rollo ya se lo conocimos una vez.
-Usted fue parte de su gabinete…
-Yo fui uno de los que se creyó el rollo, lo digo de primera mano. Ahora quiere repetir ese papel de víctima que tenía algún asidero en el 2000, 2001. Igual, si saliera elegido Castañeda, ¿qué discrepancia tiene con el manejo del país? Ninguna de fondo. Ahora, lo que se empieza a notar una diferencia en cuanto a quién está escogiendo el poder. Me refiero al gran poder económico, a los intereses imperiales de Estados Unidos, a los que les interesa una continuidad tranquila en el Perú.
-¿A quién está escogiendo el poder económico?
-Yo creo que allí los favoritos empiezan a estar más por el lado de Lourdes (Flores) y (Alejandro) Toledo, que son los favoritos del imperio y de la plata, más que por lado de Kouri, de Castañeda o Keiko. Claro que hay mucho pan por rebanar, tenemos todo un año por delante.
-Volviendo al tema de la corrupción, ¿por qué se dan con tanta facilidad estos casos cuando tenemos tan cerca la experiencia de la corrupción en el régimen de Fujimori?
-El problema fue que con la transición democrática no se desmontó una manera de manejar el Perú, que habían organizado Alberto Fujimori y principalmente Vladimiro Montesinos, una forma perversa de relación entre economía y política, donde los grandes negocios no se hacen a partir de la competitividad o los factores de producción como debería ser para beneficio del propio capitalismo, sino a partir de la amistad que uno tenga con el poder de turno. Se da un “capitalismo de amigotes”, donde depende de los “patas” que uno tenga en el Estado para hacer plata, desafortunadamente.
Como candidatos están Keiko, Toledo, Castañeda, PPK, hasta hace poco estaba Del Castillo, todos ellos son intercambiables. Cualquiera de ellos que llegue al poder, va a hacer cosas similares, básicamente lo mismo. Escuchemos al más gritón, Toledo, ¿ha planteado algún problema de fondo? Ninguno más allá de su afán de querer ser presidente.
Con información de "La Primera"


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