jueves, 23 de diciembre de 2010

El Hospital de la Solidaridad fantasma

“No, no hemos firmado ningún convenio con la Municipalidad de Lima”, admite sin culpa el Dr. Fermín Silva Cayatopa, gerente general de la Clínica ‘La Luz’, de Santa Beatriz, rebautizada desde octubre pasado como nuevo “Hospital de la Solidaridad”.


Llevan tres meses funcionando como tal y se han preocupado de que el cartel principal en su gran edificio, así como los impresos de difusión y hasta las ambulancias lleven el logo del concejo limeño, con sus colores amarillo y azul, junto a la frase ‘Gestión de Luis Castañeda Lossio’. Pero no hay vínculo legal ni formal con el Sistema Metropolitano de Solidaridad (SISOL), del cual dependen estos establecimientos de salud.

Esta clínica, ubicada en la Avenida Arequipa 1148-Santa Beatriz y registrada en la SUNAT apenas el 17 de setiembre pasado, recibe desde el mes de octubre el tropel de usuarios que acuden masivamente a esta red de servicios de salud debido a lo económico de sus precios. Una consulta de oftalmología, por ejemplo, cuesta ahí 7 soles.

Diario 16 pudo obtener la lista oficial de Hospitales de la Solidaridad que la Comisión de Transferencia de Fuerza Social, la agrupación que asumirá el primer día de enero la gestión municipal, recibió del SISOL días atrás. En esta lista no aparece por ningún lado el local de la Avenida Arequipa 1148. Formalmente, este gran centro de atención no es parte de la red de 27 hospitales de SISOL, cifra que refiere su presidente ejecutivo Luis Rubio, aunque durante la transferencia se reportó solo 21 nosocomios.

Ante este manejo cabe entonces preguntarse, ¿cuántos de estos servicios municipales funcionan de esta manera, sin convenio y sin aparecer en los registros oficiales? ¿Quién los controla? ¿A quién favorece –si es que existe algún beneficio- esta actividad que permanece en la sombra?

El doctor Fermín Silva, gerente de la Clínica La Luz, es –como el presidente de SISOL- nacido en la provincia de Chota. Justamente, los agentes privados involucrados en SISOL no se seleccionan por criterios técnicos ni por concursos y son varias las denuncias que señalan que los convenios se dejan a la discreción de un funcionario y éste los firma según sus vínculos de amistad.

MUCHO DINERO, POCA INFORMACIÓN
Los famosos hospitales promovidos durante la gestión del ex alcalde Luis Castañeda Lossio no irrogan gastos al presupuesto municipal, efectivamente. Es decir, que se financian por los pagos de los usuarios. Estos recursos, sin embargo, alcanzan 128 millones de soles anualmente, una cifra considerable cuyo manejo está en manos de un amigo personal del ex alcalde, el Dr. Rubio.

Considerando ello, la dinámica de alto volumen de usuarios del servicio, puede implicar que las empresas médicas involucradas obtengan un beneficio económico del uso de la ‘marca’ de los “Hospital de la Solidaridad”. Pero, ¿qué ocurre cuando no se regula ese beneficio y el nosocomio opera sin ningún contrato, convenio o marco legal?

En busca de mayor información sobre SISOL, encontramos que su página web actualmente se encuentra en construcción y los últimos reportes colgados en esa página, a pesar que la ley obliga a que se mantengan actualizados, datan del 2008.

FUNCIONA POR ‘ACUERDO’
La explicación que brinda SISOL al funcionamiento del Hospital de la Solidaridad “La Luz” –como reza su propaganda- es difícil de entender: no hay convenio, o contrato, porque la empresa médica brinda sus locales y equipos médicos gratuitamente.

Sin embargo, una empresa que brinda sus costosos equipos médicos por caridad a los limeños, sin tener ningún beneficio, es más bien una versión difícil de creer. Y si así fuera, cualquier servicio a manera de piadosa donación o contribución se hace siempre bajo un marco formal entre las partes.

“Ellos (la Clínica ‘La Luz’) nos están habilitando, a solicitud nuestra, espacios. Gratuitamente nos han cedido espacios y sus salas de operaciones para los casos quirúrgicos y nosotros les hemos pedido eso, porque no tenemos espacio en el Hospital de Camaná”, sostiene en un lenguaje aún más confuso el Dr. Rubio.

“¿No se tiene que firmar un convenio, Dr. Rubio? ¿O cualquiera puede poner un cartel en su clínica y ya se convierte automáticamente en un HS?”, preguntamos.

“No con todos firmamos convenio. Por ejemplo, tenemos espacios con la Clínica San Marcos para operar, y no hemos firmado (convenio) con ellos”, responde, admitiendo esta informalidad, por decir lo menos.

Pero Rubio dice, además, que a falta de convenio hay un ‘acuerdo’, aunque este documento no pudo ser proporcionado para su publicación.

MANEJO "SUI GENERIS"
“Los Hospitales de la Solidaridad (HS) son un mecanismo exitoso de asociación público-privada, a través de convenios. El Estado se asocia con privados para brindar servicios de salud en atención primaria, ya los casos complejos después se derivan. Ha tenido resultados muy positivos donde la gente tiene un nivel de satisfacción de calidad y cobertura muy importante. Pero tiene un problema: algunos hospitales son cien por ciento privados. Esos casi-casi privados pueden mañana sacar su cartelito de HS y migrar a un tema estrictamente privado”, advierte Miguel Prialé, vocero de Fuerza Social y titular por esta agrupación del proceso de transferencia municipal.

No solo se refiere a los convenios, que en realidad son “contratos de asociación en participación”, que firma por un lado el Municipio de Lima con las empresas o profesionales médicos que brindan los servicios. Se refiere, además, a que el registro del programa HS se encuentra a nombre del Dr. Rubio, director del SISOL, hecho que califica de “sui generis”.

El esquema de los HS, explica Prialé, es un modelo donde la Municipalidad financia la infraestructura y equipamiento, mientras que el privado gestiona y administra. En algunos casos el municipio no brinda equipamiento ni otro tipo de servicio, solo firma el convenio con el respaldo de la marca de HS.

El vocero de Fuerza Social precisa que la gestión de Susana Villarán quiere fortalecer el sistema de los HS: “Creemos que es un esquema exitoso, pero queremos mejorarlo”, dice.

“¿Es posible que alguien esté lucrando usando una franquicia de la MLM, o sin que la MLM obtenga algún beneficio?”, preguntamos a Prialé.

“No sé. No hay, entiendo yo, algún beneficio. No sé la relación contractual, porque esa información nos la van a alcanzar recién. Estamos entrando a temas más profundos, queremos ver los convenios”, dijo.

Hay muchas luces y sombras sobre los Hospitales de la Solidaridad (HS), un programa emblema de la Municipalidad de Lima que ha logrado atender a 10 millones de personas, pero que al penetrar en sus sistemas administrativos puede llegar a ser desconcertante.
Con información del "Diario 16"

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