lunes, 21 de marzo de 2011

Un atisbo de esperanza en Fukushima

Los técnicos han logrado restablecer la energía en el reactor 2

Taiwan asegura que han hallado restos radiactivos en legumbres provenientes de Japón

'Estamos haciendo progresos (...pero) no deberíamos ser muy optimistas'

El gobierno ya ha anunciado que la central no volverá a entrar en funcionamiento


2.000 toneladas de agua, equipos de trabajo sin descanso y una lucha contrarreloj que siete días después de la crisis nuclear desatada en la central de Fukushima empieza a tener su pequeña recompensa.

Los ingenieros de la planta nuclear han informado de que se han logrado algunos avances en su misión por detener el desastre nuclear en la central dañada tras el terremoto y el posterior tsunami, aunque el temor a las fugas radiactivas sigue presente en la mente de muchos.

Las tareas se centran en controlar la planta y en intentar que la situación no acabe en un desastre nuclear. El gobierno ya ha anunciado que la central no volverá a entrar en funcionamiento, dados los graves problemas que ha sufrido, aunque dependerá de Tepco tomar la decisión final sobre el futuro de Fukushima.

300 técnicos luchan en la zona de peligro por salvar la planta con camiones cisternas y toneladas de agua, que tras 13 horas de trabajo ininterrumpido en el reactor número 3, el más peligroso de los seis que componen la central debido a que contiene una mezcla de uranio y plutonio, , han logrado estabilizar.

Aunque en un principio volvió a aumentar la presión en el núcleo de este reactor, posteriormente Tepco, la empresa operadora de la planta, informaba que el agua había logrado estabilizarlo. Además se ha conseguido vertir unas 80 toneladas de agua también el reactor 4, que sufre también problemas en su piscina de combustible.

El trabajo también pasa por llevar energía a las bombas de agua, usadas para enfriar el combustible nuclear sobrecalentado de los reactores. Los técnicos japoneses conectaron un cable de energía a los reactores número 1 y 2, con la esperanza de restaurar el suministro eléctrico para probar el encendido de las bombas. Y lo lograron, por el momento, en el número 2, según la agencia de noticias Kyodo News. Ahora tratarán de llevar el cable a los reactores 3 y 4, algo que pueden lograr en los próximos días.

No obstante, dada la magnitud del daño, no es seguro de los sistemas de refrigeración funcionen incluso si se restaura la energía. Sin embargo, hay esperanza. "Creo que la situación está mejorando paso a paso", dijo el viceprimer secretario del Gobierno, Tetsuro Fukuyama.

Progresos, pero sin optimismo
"Estamos haciendo progresos (...pero) no deberíamos ser muy optimistas", dijo Hidehiko Nishiyama, vicedirector general de la Agencia de Seguridad Nuclear de Japón. En la misma línea se ha expresado el Organismo Internacional de Energía Atómica, que admite una "evolución positiva en Fukushima".

De confirmarse el éxito de esta parte de la misión, podría ser un punto de inflexión en una crisis ya considerada tan grave como el accidente de Three Mile Island en Estados Unidos en 1979. Si no, se deberán adoptar drásticas medidas como enterrar la planta con arena y concreto como ocurrió en Chernóbil después del peor desastre nuclear del mundo en 1986.

Mientras tanto, los sistemas de refrigeración han sido restaurados en los reactores menos críticos de los seis, los números 5 y 6, usando generadores diésel. Éstos ya están en 'parada fría' y no existe peligro de fusión del núcleo. "Parece que la situación se ha estabilizado un poco, pero es aún muy seria", dijo Bo Stromberg, analista de la Swedish Radiation Safety Authority.

Por el lado negativo, se han detectado fugas de radiación de la planta, que han afectado a algunos alimentos y el agua. Aunque el temor de la gente a la radiación es profundo, y la ansiedad se ha extendido hasta el otro lado del Océano Pacífico en Estados Unidos, funcionarios del Ministerio de Salud dicen que los niveles hasta ahora no son alarmantes.

La radiación encontrada supera el estándar de seguridad nacional en la leche de una granja a 30 kilómetros de la planta y en cultivo de espinacas en la vecina prefectura de Ibaraki.

Agua potable afectada
También se han hallado pequeños niveles de yodo radioactivo en el agua potable de Tokio, una de las mayores ciudades del mundo, situada a unos 240 kilómetros al sur de la planta.

Muchos turistas y expatriados ya se han ido y los residentes en general se quedan adentro de sus casas. La muestra contenía 1,5 becquerals por kilogramo de yodo 131, bastante por debajo del límite tolerable para alimentos y bebidas de 300 becquerals por kilogramo, dijo el Gobierno.

Japón ha afirmado que las trazas halladas hasta ahora no representan riesgos para la salud. Sin embargo, el gobierno está evaluando paralizar las ventas de todos los productos alimenticios de la prefectura de Fukushima, dijo la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA), que advirtió que el yodo radioactivo encontrado en los alimentos representa un riesgo de corto plazo para la salud humana.
Con información de "El Mundo"

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